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La recepción de materiales. Qué te conviene conocer.

En un artículo anterior, te hablaba sobre las muestras para la elección de los materiales en tu obra. Este artículo trata sobre el siguiente paso, que consiste en cómo actuar cuando el material en cuestión llega a la obra para ser colocado.

Es una acción que realiza el constructor directamente, pero como sigo empeñado en ilustrarte sobre todo el proceso, pues conviene que conozcas esto también.

A estas alturas, ya damos por sentado que el constructor conoce perfectamente el material que debe recibir en la obra. Bien porque se ha elegido de entre varias muestras físicas, bien porque el proyecto lo define, o bien porque se ha hecho la oportuna consulta y aclaración, las características del material que vamos a recibir están perfectamente delimitadas.

Para el encargado de edificación, la acción de recibir un material en la obra tiene dos claves:

  1. El tiempo.
  2. El albarán de suministro.
El tiempo. La recepción está delimitada por el tiempo que transcurre desde que el transporte llega a la obra, hasta que se permite su descarga. Es un tiempo limitado y corto, por lo que todo debe hacerse bien…y rápido.
El albarán de suministro. El albarán es un papel que relaciona y describe la carga que transporta a la obra el fabricante o distribuidor, encargado de suministrar el material en cuestión.

La labor del encargado de obra será pues, comprobar que las características del material que ha llegado, se corresponden con las que él espera. Primero comprobará en el albarán que todo está especificado según lo previsto:

  • Cantidad.
  • Marca y modelo.
  • Colores.
  • Dimensiones.
  • Otras características…

Luego hará una inspección visual aleatoria de verificación y confirmación de lo comprobado.

Una vez hecho esto, lo deseable es que todo esté correcto. Si es así, puede procederse a la descarga y acopio o bien a la puesta en obra (como es el caso del hormigón fabricado en central, por ejemplo). Una vez descargado, el encargado firma el albarán como prueba del recibo y se queda con una copia del documento.

 

Cuando no todo es correcto, pueden ocurrir dos cosas:

  1. El material no se descarga y se devuelve a su origen especificando en el albarán los motivos de la «no recepción».
  2. A pesar de no cumplirse todos los requisitos, el encargado puede decidir quedarse con el material. No obstante, es muy importante especificar por escrito en el mismo albarán las incorrecciones detectadas antes de proceder a la firma. Un caso, a modo de ejemplo, puede ser cuando la cantidad real suministrada no se corresponda con la descrita en el albarán.

Hasta aquí la recepción de materiales, que ya hemos dicho que debe ser una acción ágil y precisa.

Otro eslabón de la cadena de producción de una obra que, como todos, puede llegar a tener suma importancia, por lo que conviene hacerlo bien.

Conseguiremos la idoneidad y aptitud de uso de los materiales, garantizar la conformidad con las especificaciones previstas y, en definitiva tu satisfacción final.

Ya sabes que para esta y cualquier otra cuestión relacionada con la obra que quieres hacer, me tienes a tu disposición con sólo un clic:

Estructuras de hormigón armado

En este post voy a hablarte sobre otro oficio de la lista. El oficio que se ocupa de construir la estructura, el sostén del edificio. Y concretamente, sobre la estructura concebida en hormigón armado, que es la más común y generalizada. En otros artículos te hablaré también de las estructuras realizadas con perfiles metálicos y con madera, ejecutadas por empresas y profesionales de otro tipo.

 

Aunque he titulado «estructuras», me refiero al sentido más amplio, es decir, abarcando desde la cimentación hasta los elementos de remate que se hayan definido en hormigón armado, tales como pérgolas o voladizos.

Es obvia la gran importancia de este oficio y su aportación a la obra de edificación, ya que de su buen hacer depende la estabilidad y consistencia de todo el conjunto. La estructura propiamente dicha, suele estar constituida por pilares (o soportes), vigas (o jácenas) y forjados o losas. Su misión es recoger, soportar y distribuir todas las cargas del edificio para transmitirlas a la cimentación, siendo la misión de esta última, trasladarlas a su vez al terreno de forma que éste sea capaz de admitirlas con una deformación aceptable, garantizando así el equilibrio estático de nuestro edificio. Todo esto es calculado, diseñado y definido convenientemente en el proyecto de ejecución, redactado por los técnicos competentes.

El oficio de estructurista de hormigón armado realiza las cimentaciones llamadas superficiales, mediante elementos como zapatas aisladas o corridas, vigas riostras y losas de cimentación, aunque también ejecuta los muros de contención para sótanos.

Cimentación por zapatas corridas

 

Las cimentaciones profundas como las pantallas y los pilotes, son realizadas por empresas especializadas a las que considero como otro oficio independiente. No obstante, en ambos casos suelen requerir apoyo del estructurista de hormigón para complementarse, ya que éste construye las vigas de coronación y los encepados respectivamente.

¿Con qué materiales trabajan los estructuristas?

Los dos materiales fundamentales de incorporación directa por este oficio a la obra son el hormigón y el acero en barras corrugadas para armarlo. En general, los elementos de hormigón armado son una fusión de ambos materiales para aprovechar lo mejor de cada uno: el hormigón es moldeable para adoptar múltiples formas y posee una inmejorable durabilidad y resistencia a la compresión, mientras que para absorber los esfuerzos a tracción se aprovecha la enorme resistencia que caracteriza al acero. Las barras de acero se colocan en el interior de la masa del hormigón, sólo allí donde se necesitan y en la cantidad precisa, quedando protegidas de la corrosión. También se utilizan elementos prefabricados tales como mallazos de acero, viguetas y bovedillas para forjar las superficies horizontales (de ahí su nombre: forjados).

También se emplean otros materiales que no son de incorporación directa. Son aquellos que conforman los encofrados. Para encofrar, se pueden usar moldes metálicos o de madera e incluso se pueden emplear fábricas de ladrillo, interviniendo la albañilería. Para soportar las cargas provisionalmente mientras se hormigona y durante los días en que el hormigón está fraguando se emplean puntales metálicos telescópicos (de longitud regulable).

 

Desencofrado de un pilar circular
Vertido de hormigón
Tajo listo para hormigonar

La puesta en obra de estos materiales la realizan en este oficio dos profesionales: los encofradores y los ferrallistas.

Los primeros se ocupan de componer los moldes o encofrados que darán forma al hormigón y de colocar en obra los elementos prefabricados, si éstos se emplean. Realizan el vertido del hormigón y cuando éste ha fraguado lo suficiente, son los encargados de desencofrar (o desmoldar), retirando los materiales auxiliares.

Los ferrallistas darán forma en taller al «armazón» de los distintos elementos, «tejiendo» la barras de acero de distintos diámetros y amarrándolas con alambre recocido. También se ocupan de su colocación y amarre en los moldes previamente preparados por los encofradores. Cuando los ferrallistas terminan su labor, el tajo queda listo para verter el hormigón (hormigonar).

¿Qué influencia tiene la ejecución de la estructura en el plazo de la obra?

Alambre recocido

El período de tiempo en el que se ejecuta la estructura generalmente es decisivo en el plazo total de la obra. Es una actividad crítica. Esto quiere decir que cualquier aumento de plazo en la misma, repercute directamente en un aumento del plazo total de la obra. Esto es debido a que por sus características, generalmente no se puede simultanear con otras tareas. No se puede comenzar hasta que la cimentación no ha sido realizada (al menos en buena parte) y las tareas que la suceden dependen de su terminación:

La cubierta: no se puede impermeabilizar hasta que el forjado superior no ha sido construido.

La albañilería: el replanteo de las fachadas requiere que esté materializado el perímetro de todas las plantas. Las particiones interiores no son viables mientras los puntales están colocados y la estructura no ha entrado en carga (y acusa su primera deformación).

Las instalaciones: no tienen aún techos libres de los que colgarse.

Las empresas especializadas en este oficio suelen realizar una fuerte inversión económica, sobre todo en materiales de encofrado. Consiguen altos rendimientos y excelentes resultados, gracias a su experiencia, amortizando así dicha inversión. Si el proyecto de tu hogar a medida es de nueva planta o es una reforma con una gran incidencia sobre la estructura, será necesario contar con este oficio para llevarlo a cabo con éxito.

Para ello, no dejes de contar con mi asesoramiento. 😉

Saludos. 

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LISTA de OFICIOS: Subcontratistas, Suministro o Alquiler.

Este post pretende ser una herramienta que te sirva para identificar a los distintos tipos de empresa que deben intervenir en tu obra. A la vista de las unidades de obra de tu proyecto, deberás seleccionar de entre la lista alfabética que te expongo a continuación cuáles de ellas son necesarias. Sigue leyendo